Hace pocos dias, nuestro compañero Jaime López-Chicheri, del cual estoy aprendiendo un montón sobre Revenue Management, publicó hace unos dias un post en su blog hablando del Mito de la Caverna de Platón, me recordó mis años mozos cuando estudiaba en el instituto Filosofía y me recomendó un libro "El Mundo de Sofía" el cual empecé a leer hace 3 dias.
Hoy he llegado a la parte de Platón, que fue discípulo de Socrates y decia aquello de "Solo sé que no se nada" o "Es más sabio el que sabe lo que no sabe" y fue condenado a beber cicuta por profesar sus pensamientos filosóficos.
Al ir leyendo e ir adentrandome en la parábola del Mito de la Caverna, en donde unos hombres están atados de pies y manos y lo único que han visto en sus vidas son unas sombras proyectadas en la pared con forma humana. Por lo tanto su único mundo era ese, y no había otro. Al final uno de ellos consigue soltarse y sale de la Caverna, y cuando vé lo que hay en el exterior decide volver para liberar a los otros y vean que hay otra verdad. No le creen y le terminan matando.
Pues bien yo me siento como el prisionero liberado de Platón en muchas ocasiones, en hosteleria que es el mundo donde yo me muevo y más concretamente en la sección de Pisos.Es verdad que lo conveniente es negar que uno no sabe algo antes de afirmarlo categóricamente, ya que eso es pecar de prepotencia y vanidad e incluso narcisismo si me aceptais la expresión. Pero tampoco veo lógico que uno no demuestre lo que sabe, siempre y cuando sea para enseñar al resto o (como dice el anuncio de Vodafone) "promulgar las bondades y excelencias" de un tema en concreto.
Por mi personalidad, es innato en mí que si no se algo me ponga como "loca" a indagar y a intentar conocer algo más de ese algo que no conozco (en cierta ocasión una profesora de instituto me alabó por ello). Lo que no soporto, y eso también es innato en mí, que si tengo enfrente a una persona que no tiene "ni pajolera idea" de lo que está haciendo, me hable como si tuviera el master cum laude en regiduría de pisos, sintiendolo en el alma el encontronazo es inevitable. Y cuando yo (como si fuera el prisionero liberado que vuelve) me dispongo a instruirle y a hacerle ver que existen otros procedimientos, en donde se ahorra tiempo, dinero, tinta del boli y dolores de cabeza, mis huesos terminan en la cola del paro (la muerte). Y asi llevo 7 años , dándo vueltas de hotel en hotel, sin saber ya a estas alturas si quedarme callada y hacerme la tonta o por el contrario seguir investigando y teniendo iniciativa para cambiar formas de trabajar incorrectas. Sintiendome cada vez que me rescinden contrato frustrada y sin entender muy bien el por que ocurren las cosas.
Etiquetas:
Compartir
¡Necesitas ser un miembro de Turismo 2.0 para añadir comentarios!
Participa en esta red social